El impacto de las Redes Sociales en la Educación.
Pienso
que la estructura social educativa se adapta perfectamente al concepto de
redes
Donde los nodos están formados por profesores y alumnos y las aristas por
relaciones educativas, como pueden ser los cursos impartidos, tutorías, grupos
de trabajo interdisciplinar,
etc.
El aula
es en sí una pequeña sociedad formada por el profesor y sus alumnos. Siendo,
por tanto, un lugar idóneo para la colaboración y el trabajo conjunto.
Muchos
profesores están ya en redes
sociales, pero son casi inexistentes los que las han llevado hasta el aula. Quien
haya usado Facebook, o una red de
características similares, sólo una o dos veces es probable que se haya llevado
la impresión de que estas redes sociales son bastante inútiles y que no
permiten hacer nada en particular, al menos, algo que sea productivo.
Sin embargo los beneficios de
las redes sociales no son inmediatos.
Aquel
que haya tenido un poco de constancia habrá comprobado que es un medio
excelente para mantener y seguir la pista a las personas que tengamos definidas
como nuestras amistades. Sean realmente amigos o personas de las que nos
interesa estar informados, por ejemplo, por motivos laborales.Levy, P. (2004)
Si en algo
destacan de forma excelente las redes sociales es justamente en su increíble
capacidad para mantener en contacto personas. Según mi punto de vista, mucho
más que las listas de correo, los foros de discusión, blogs o cualquier otro
sistema. Junto a la información que vemos habitualmente de nuestros contactos
se mezcla otra de carácter personal e informal que proporciona una visión muy
diferente a la que estamos acostumbrados a percibir de las personas con las que
no convivimos a diario.
En el ámbito educativo la
capacidad para mantener en contacto un grupo numeroso de personas es la primera
característica de la cual podemos aprovecharnos.
Cuando el profesor no actúa solo
en el uso de tecnologías a través de Internet, ya que otros profesores también
lo hacen, o aun estando solo, dispone de un elevado número de alumnos, la
dispersión en las fuentes de información de profesores y alumnos puede
dificultar la eficacia de la tarea educativa, ya que ambos colectivos se ven
obligados a visitar un gran número de recursos (blogs, wikis, etc.) que son
independientes entre sí.
Las redes sociales, muy
especialmente algunas como Ning o Elgg, permiten una gestión
muy eficiente cuando hay implicado un gran número de alumnos y profesores. Es más, cuanto mayor sea el número de
miembros de una red social, mayor será su productividad. Una red social
con 500 miembros será mucho más efectiva que una con 100. Creo que por debajo
de 100 alumnos las redes sociales pierden su eficacia y no merece la pena su
utilización. Lugo, M.T. (2008).
El entorno y las condiciones de
trabajo condicionan totalmente el rendimiento en el mismo. Las redes sociales
tienen un enorme atractivo en el aspecto personal y de relación por parte del
que las usa. Por este motivo, cuanto mayor sea el número de los participantes
más atracción genera en los alumnos al poder estar en contacto directo con sus
profesores, sus amigos y compañeros de otros cursos a los que quizás conozcan
de vista pero con los que no ha hablado nunca. Esto permite crear un ambiente
de trabajo favorable que es uno de los motivos directos del éxito de las redes
sociales.
Las redes sociales tienen el
innegable valor de acercar el aprendizaje informal y el formal. Ya que permiten
al alumno expresarse por sí mismo, entablar relaciones con otros, así como
atender a las exigencias propias de su educación.
Sería un auténtico error que un
centro o grupo de profesores decidiesen trabajar con redes sociales y limitasen
la posibilidad de que los alumnos modifiquen a su gusto su propia página
personal, suban fotos, vídeos o música, por ejemplo.
Hay que tener presente que la red social basa su éxito en la capacidad
que tiene de transmitir lo personal ante los otros. Algo que adquiere especial relevancia entre
los adolescentes. Que los otros me conozcan a través de lo que yo hago y
yo a ellos por lo que hacen. Pero dejar libertad a los alumnos para que
establezcan sus relaciones a través de nuestra red implica también enseñarles a
conocer dónde están sus límites y a respetar al centro educativo, el colectivo
de profesores y a los propios compañeros. La red social es un medio excelente
para aprender este tipo de cosas y aunque sólo fuese por esto ya merecería la
pena su uso.
Levy, P. (2004) Inteligencia Colectiva
por una antropología del ciberespacio. OPS, Washington, DC.
Lugo, M.T. (2008). Las políticas TIC en
la educación de América Latina. Tendencias y experiencias. Revista Fuentes,
Vol. 10, pp. 52-68.
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